La corrupción genera enormes pérdidas en materia económica, socava la confianza en las instituciones y nulifica el desarrollo económico y social, algo que lamentablemente viven varios países, como Bolivia, donde desde hace algún tiempo se ha convertido en uno de los principales problemas que preocupan a los bolivianos, que en los últimos tres años perciben que no se ha progresado nada en reducirla.
De acuerdo con una encuesta de CIESMORI, un 65% de los encuestados en el eje troncal del país considera que en los últimos tres años no se ha hecho nada por reducir la corrupción en las instituciones públicas del Estado. Sólo un 33% cree que se ha hecho mucho por aminorar el problema en este lapso y apenas un ínfimo 2% no sabe o no responde.
Las encuestas fueron realizadas en las ciudades del eje troncal del país (La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz) a un total de 813 personas mayores de 18 años, entre hombres y mujeres, con un 95% de confiabilidad.


VAMOS POR MAL CAMINO

Ante la pregunta, ¿cree usted que las cosas en este país van en la dirección correcta o cree que las cosas van por mal camino? Seis de cada diez personas indicaron que el país va por mal camino, una percepción que es uniforme para las ciudades del eje troncal.
Es decir, un 63% del total de los encuestados piensa que el país va por mal camino, frente a un 28% que opina que va por la dirección correcta y un 9% que no sabe o no responde.

POBLACIÓN INSATISFECHA

La insatisfacción reina en términos generales en la población boliviana, pues solo dos de cada diez personas se encuentran satisfechas con la situación general del país.
Esto significa que el 66% de los encuestados declaran estar insatisfechos con la situación general del país, contrariamente al 21% que dice estar satisfecho, un 12% que no está satisfecho ni insatisfecho y apenas un 1% que no sabe o no responde.